Proyecto Agosto 2025

Abrigando Corazones

En agosto de 2025, la Fundación Pequeños Guerreros de Vida realizó el proyecto Abrigando Corazones, una iniciativa pensada para seguir acompañando a nuestros niños y sus familias, incluso cuando las circunstancias hacen más difícil el camino.

Este proyecto estaba planeado inicialmente para el mes de julio, una fecha especialmente significativa para la Fundación, ya que se realiza en honor a la memoria de Juan David, cuyo amor y legado inspiran el nacimiento y la labor de la Fundación Pequeños Guerreros de Vida. Sin embargo, ante la dificultad para reunir los recursos, fue necesario aplazarlo unas semanas.

Gracias a la perseverancia, al apoyo de personas que creen en esta hermosa labor y al esfuerzo constante de la Fundación, logramos llevarlo a cabo en el mes de agosto, reafirmando que cuando el compromiso nace del corazón, los obstáculos se transforman en oportunidades para continuar sirviendo.

Un abrigo para el cuerpo y el alma

Con el proyecto Abrigando Corazones beneficiamos a un total de 105 niños:

  • 45 niños con diagnóstico de cáncer atendidos en el Instituto Nacional de Cancerología (INC).
  • 60 niños en condición de vulnerabilidad pertenecientes a la comunidad de la invasión de San Germán.

Durante esta jornada se realizó la entrega de chaquetas térmicas, kits de aseo y refrigerio, como una forma de brindar cuidado y acompañamiento a nuestros niños y sus familias.

En el Instituto Nacional de Cancerología, además, contamos con un espacio de música que permitió compartir momentos de alegría y cercanía en medio de los tratamientos médicos.

En la comunidad de San Germán se desarrolló un taller lúdico y psicosocial, liderado por profesionales, en el que los niños participaron en actividades de juego y expresión emocional. A través de dinámicas grupales y espacios de diálogo, el taller permitió fortalecer la autoestima, promover la expresión de emociones y generar un ambiente de confianza y contención emocional.

Cuando ayudar también es resistir

Abrigando Corazones fue un proyecto desafiante. Reunir los recursos tomó más tiempo del esperado y exigió esfuerzo, constancia y fe. Cada etapa del proceso reafirmó que esta hermosa labor no siempre es sencilla, pero sí profundamente significativa cuando se trata de acompañar y cuidar a nuestros niños.

Cada sonrisa, cada mirada de gratitud y cada momento compartido nos recordó que vale la pena insistir, tocar puertas y no rendirse.

Este proyecto refleja el espíritu de la Fundación Pequeños Guerreros de Vida: acompañar, proteger y estar presentes, incluso cuando el camino se hace más difícil.

Seguimos trabajando con el compromiso de no rendirnos ante las dificultades y de continuar acompañando a quienes más lo necesitan, convencidos de que cada acto de amor, por pequeño que parezca, puede marcar una diferencia en la vida de un niño.

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